jueves, 21 de abril de 2011

Happy Holidays!

Bueno, narrando desde el principio de esta Odisea nos remontamos al último día de clase, el pasado viernes 15; un día lleno de fotos, música, risas y ganas de salir del instituto respirándose en el aire, aunque a mí me costase una vez más despedirme de aquellas personas a las que en vacaciones, irónicamente, veo menos que en el instituto. Cuando veo que esta ironía se aprecia, me entristezco una vez más, viendo como la diferencia de costumbres crea una pared de cristal, que se ensancha más y más... es, como siempre digo, una mera cuestión de integración social y expansión de fronteras culturales... son gente que entre nosotros mismos nos consideramos "diferentes" y hasta cierto punto lo somos (no hay mejor ejemplo que el de la foto de mi compañera Paloma y yo)


Latín 1º Bach. "A" 15/04/11

Tres días perdiendo el tiempo como un cosaco mientras no quedo con los amigos y el lunes de cabeza a casa de mi hermana, donde siempre me lleno de nuevas culturas musicales, cinematográficas, gastronómicas.... por así decirlo he probado los spaguettis negros, he visto Kill Bill 1 y 2, El mundo de Wayne, Sopa de Gansos (de los hermanos Marx) y mi enganche a Tim Minchin aumenta más y más. Eso sí, prefiero dormir en el sofá. El resto del tiempo lo aprovecho haciendo de canguro de los pequeños y quedando con los amigos de Murcia, ahora que los tengo más cerca, como por ejemplo en los momentos que véis en las fotos, con Pedro Luis, Nuria, Caradhras, Alicia, Nely, Andrés and so on. Son quedadas que se graban por el que dice "todo reluce mejor en la oscuridad" y sobre todo lo bien que uno lo afronta en los momentos de adversidad, como caminar bajo la lluvia con bolsas de plástico en la cabeza, o huir de los comunistas con falda... o incluso pensar en decisiones comprometidas, como el saber escoger las palabras adecuadas y decirlas en el momento justo, sabiendo que igual no significarían lo mismo en 999 contextos, situaciones y circunstancias diferentes... como una declaración.

Disfrutar conversaciones que uno desea más a menudo, encontrarse con gente a la que hace tiempo que no le ves el pelo, reír de anécdotas viejísimas, hacer el tonto... son momentos que por muy simplones que sean, sabes que en no son los mismos de siempre, y cuesta realmente levantarse y volver a casa... sabiendo lo que te pierdes, igual que una cena inusual en casa de una gran amiga -como la que me espera dentro de 2 días- o un cumpleaños en un lugar no muy habitual...

He vuelto a casa, con ganas de más cosas que nunca...

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