jueves, 22 de diciembre de 2011

Tallarines.

Y habiendo acabado el primer trimestre, el agobio persiste con la Investigación, y no solo con eso, sino además con la filosofía en la que tengo un decepcionante 5. Muchos matarían por ese 5, pero no pueden matar por quitarme mi ambición. Odio pensar que en la ESO cualquiera se conforma con aprobar. Hoy he ido a un colegio de primaria para hacer una exhibición de jugger y no hemos podido ni hablar en alto para fomentar el estudio a cambio de regalos de Navidad. Todo lo que hicieron fue ver las armas y empezar a gritar "¡PELEA, PELEA! ¡MÁTALO!". Cada vez confío menos en las personas -en concreto padres- que dicen que se preocupan por la educación de sus hijos y no ven sus mayores errores: simplemente se limitan a echarle la culpa a nuestro sistema de educación. Bueno, al menos me he ganado 5 euros y un desayuno dulce.

Mis notas:

  • Lengua Castellana y Literatura: 8
  • Historia del Arte: 8
  • Griego: 9
  • Inglés: 9
  • Historia de España: 9
  • Geografía: 9
  • Latín: 10
  • Historia de la Filosofía: 5
Pasando del institu-bueno, no, mejor no. ¿Por qué? Porque todo se desarrolla ahí. No tengo por qué centrarme en mis salidas con mis amigos fumando cachimba y hablando de cosas que hablamos entonces cuando realmente puedo contarlas aquí y ahora.

No hay más allá del instituto. Todo se resume y decide ahí. Es por eso que no quiero que se acabe, porque si acaba el curso, acabará todo y por muy conveniente que resulta para mí, yo elegí mi camino a seguir y sufrir... y es doloroso. Si lo leyese vería esa onza de dolor que mencionó, pero prefiero dejarlo para cuando llegue el momento, siempre que no cierren la puerta diciendo "Vuelva usted mañana"

Tengo hambre, voy a hacerme unos tallarines.